Una noche más, Ariel Rot

Una noche más, Ariel Rot

Hoy estrenamos web, y no podía comenzar mejor que escribiendo este post sobre uno de los referentes que más han marcado mi vida musical y personal, el gran Ariel Rot.

Han pasado diez años desde la última vez que disfruté de su música en directo. Desde bien chica soñaba con poder asistir algún día a un concierto de Los Rodriguez, algo que no conseguí. Así que en cuanto pude me desquité y maleta en mano me recorrí cada una de las salas en las que tocaba Ariel.

Durante todo ese tiempo fui coleccionando momentos que para mi eran impensables en aquella época. Conocerle al bajar de un escenario es de las mejores cosas que tengo para el recuerdo. Ha pasado mucho tiempo desde esa primera vez, trece años, pero sigue demostrando que a pesar de todo es un tipo que se viste por los pies. Sin duda alguien que siempre demostró que ante todo ha de prevalecer la humildad y el amor por lo que haces.

Anoche una vez más volvió a demostrarlo. En días en los que es noticia saber que una tal Ylenia fichará por warner, que paquirrín está en listas de éxitos… Ariel se subía a un escenario con más valentía que nunca, solo, sin banda, con un puñado de buenas canciones y la cercanía que propició la noche.

Se enfundó su vieja Gibson y recorrió un set-list seductor. Durante las casi dos horas de concierto nos hizo volver a un pasado donde el rock aún gozaba de buena salud.

Abrió con un Debajo del puente para calentar motores y continuó con Lo siento, Frank, Baile de ilusione, Felicidad. Empezábamos a coger temperatura y él cada vez estaba más cómodo. Compartía anécdotas y llegó el momento de uno de sus grandes temas, Gheisas en Madrid. Acabó esta parte del set a voz y guitarra eléctrica con Viridiana y Los tipos duros no bailan y mientras se dirigía hacia el otro extremo del escenario nos recordaba que no era ningún portento a las teclas de un piano, aunque muchos negamos esa afirmación después de escucharle con canciones como Otro Final, Dos de corazones, La mirada del adiós…

A pesar de que creo en las canciones atemporales, con esta última se notaba quiénes eran los que coreaban a pleno pulmón un tema que recorría días pasados. El recuerdo de Los Rodriguez quedaba muy presente en ese momento.

Aún a las teclas se atrevió con Una casa con tres balcones añadiéndole un final que enlazaba con Salta, tema que marcó la época dorada de Tequila, con su disco Confidencial durante el final de los setenta y principio de los ochenta.

En la última parte del set al teclado disfrutamos de un guiño a viejos amigos que desaparecen, en este caso con un tema de Pappo, Desconfío. Y pudimos entender un poco más de donde le vino la inspiración para Pólvora mojada, noches de backstage que pueden dar para mucho.

El final del bolo lo tenía reservado para su Martin, esa electroacústica que solo él sabe hacer sonar de esa manera. Con ella nos invitó a pasar al Bar Soledad, continuó con Muñeca rota, Eche 20 centavos en la ranura, Mucho mejor … y como colofón Cenizas en el aire y La Milonga del marinero y el capitán, momento en el que los nostálgicos tratábamos de negarnos el paso del tiempo.

Gracias a Ariel he conocido a grandes amigos que fueron mi primera familia en Barcelona. Amigos que aún conservo aunque nos veamos poco o nada. Amigos que marcaron el comienzo de mi historia en esta ciudad y el inicia de una vida a través de la música. Anoche algunas de las “viejas glorias” volvieron a verse las caras.
Foto de arielrot.com

2 comentarios sobre “Una noche más, Ariel Rot

  1. La verdad es que envidio mucho a los que estuvistéis el otro día, pero me fue imposible ir…además suerte que no compré entrada porque me pasé toda esa tarde/noche con fiebre y aún me dio más rabia…
    Hace un tiempo que no veo a Mr. Rot, desde una clase magistral en Fnac a la que tuve el placer de asistir…y la verdad, todo lo que dices es cierto…es un grande, pero mucho…Mientras escribo esto en mis auriculares me he puesto “La huesuda”, probablemente no serán las canciones mñs conocidas de su repertorio ni las que la gente más cantará, pero es innegable que algunas de ellas son muy grandes….como “los últimos 100 metros”….
    Y tambiñen gracias a él conocí a grandes personas, entre las que estaba una Glorichi tímida que miraba con ojos de asombro muchas cosas que pasaban por allí…qué habrá sido de ella??? seguro que es una crack!!!

    1. Se le echó mucho de menos. Nada más llegar varios de nosotros nos preguntábamos el por gran Angel TheAngel. Que bueno saber de ti. A ver si organizamos una quedada como en los viejos tiempos. Espero que estés mejor. Un abrazo mocito!!

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